Más allá de degustar brochetas de escorpiones, grillos y gusanos

Hace unos años atrás, visité a varias ciudades de China y me quedé con la curiosidad de degustar sus famosas brochetas de escorpiones, al igual que sus gusanos y grillos del mercado negro, como muchos le conocen. Fue tanta mi frustración los meses después que me prometí a mí misma que la próxima visita a este mercado haría lo propio sin titubeos.

Esa promesa casi se espuma en Tailandia. Les confieso que soy muy pero muy selectiva con mis comidas y más cuando se trata de escorpiones, gusanos o grillos, los cuales nunca he comido. Sí, se requiere mucho valor pero, soy de las que dice que para realmente conocer a un país debes llevar a cabo muchas actividades y experiencias locales. Aún cuando éstas te lleven a conocer o explorar un lado tuyo que antes no conocías. Ahí está la magia de ese lugar, y lo especial de ese viaje o recorrido que emprendes. Claro, ésta es mi humilde opinión como viajera apasionada.

Durante mi viaje en Tailandia casualmente visité al mercado negro en la ciudad de Bangkok llamado Khao San Road. Un mercado vibrante con mucho que ofrecer en términos de diversión nocturna y gastronomía exótica. También, cuenta con música y artistas locales con sus obras de artes y mercancías llamativas.

Les confieso que este mercado fue un excelente cierre a mi visita a Bangkok, pues esta ocasión no le dí la espalda, y decidí lanzarme a probar sus famosos insectos. ¡Sí lo hice, tal como lo lees y aún no puedo creerlo tampoco! La única regla que tuve fue comerme los que ya estaban muertos, no vivos.

No sé si fue la adrenalina o el asombro de asimilar lo que me estaba comiendo en esos momentos, pero no recuerdo mucho. Solo que probé los escorpiones, gusanos y grillos súper rápido, mientrás mis amigas se reían. Todos con sabores muy peculiares, pero el más que llamó mi atención fue el gusano. Su sabor y consistencia es muy similar al del camarón. Irónicamente ese es mi marisco favorito...y a pesar que me gustó, solo probé uno.

Mientrás viajaba hacia una nueva ciudad en Tailandia, reflexionaba sobre esta experiencia. Pensaba que más allá de desafiarme a mí misma y lograr algo muy pero muy distinto a mis gustos, fue una experiencia muy especial. ¿Por qué? A veces en nuestros caminos no nos fijamos en la simplicidad de la vida. Gastamos muchas energías en detalles menos importantes, y sí me estoy incluyendo porque también lo hago en muchas ocasiones, y nos olvidamos de lo lindo y simple que son los momentos. Esos momentos únicos que se dan y nunca regresan. Aclaro que no estoy diciendo que todos comamos gusanos todos los días, pero sí retémonos a tener experiencias diferentes como seres humanos rodeados de múltiples culturas, lenguajes y personas. De esos momentos únicos se trata la vida y claro, con quiénes decides compartirlos.

Con esta experiencia reiteré que amo viajar porque siento que mi alma aventurera y curiosa necesitar ver más, conocer más y palpar más. Mi mundo nunca es estático con los mismos colores, por eso amo cada segundo en él y con quiénes lo vivo.

¿Y tú, qué momentos únicos has tenido? Si no los has tenido, te invito a reflexionar sobre ello y no gastar tantas energías en cosas menos importantes. ¡Atrévete a experimentar cosas diferentes…ya es hora!

#Tailandia #Thailand #KhaoSanRoad #Bangkok

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