¡Descubre a Paris, Francia!

Visitar a la Ciudad del Amor es el sueño de casi todas personas, y sí, me incluyo. Por años, leí sobre esta gran ciudad, su aportación a la moda y las artes, sus bellos monumentos históricos y hasta su arquitectura singular.

Fue para el año 2013 pude palpar su belleza y grandeza. París además de ser esa ciudad cosmopolita que presentan en las películas y fotografías, posee una hermosa chispa de romanticismo e historia en cada esquina. Recuerdo como ayer la emoción que sentí al contemplar su Torre Eiffel, cuando caminé por los pasillos del Museo Louvre, cuando probé sus ricas crepas, entre otras miles de cosas. Mi estadía fue de solo dos días por lo que fue sumamente cargado, así que les cuento próximamente en qué me concentré.

En mi primer día, tomé el tren en dirección a la prestigiosa avenida, los Campos de Elíseos (Les Champs-Élysées). Es toda una experiencia recorrerla pues en ella encontrarás hermosas tiendas de lujo como Louis Vuitton, Tiffany & Co., Chanel, Dior y Cartier; otras tiendas accesibles como H&M, Zara y GAP; atelieres, boutiques, almacenes y restaurantes. Son casi dos kilómetros de longitud que culminan en la Plaza Concordia y al otro extremo contrario, con el famosísimo Arco del Triunfo. Los Campos de Elíseos además de ser una de las calles principales de París por su alto tránsito, es la arteria del mundo glamoroso a nivel internacional. Muchos la comparan con la Quinta Avenida de Nueva York, pero para mí es mucho más hermosa y glamurosa. Me impresionó muchísimo su tamaño, su cantidad de comercios y la arquitectura de sus edificios.

Luego de recorrerla y hacer un poco de compras, llegué al grandioso Arco del Triunfo, uno de los monumentos más emblemáticos y concurridos de París. Su diseño singular claramente te comunica que es una hermosa obra griega. De hecho, su historia dice que fue realizada en honor a Napoleón Bonaparte y su ejército. Lo más impresionante es que midiendo 50 metros de altura y 45 de ancho, este Arco permite que 12 avenidas se intersecten entre sí. ¡Es sumamente asombroso! Otro dato importantísimo es que actualmente funge como museo y un espacio para apreciar las vistas y panorámicas de la Ciudad del Amor. Luego del Arco caminé hasta la imponente Torre Eiffel, lo cual recomiendo porque están cerca. En el camino podrás disfrutar de museos, residencias hermosas y hasta restaurantes. Recuerdo que mientras caminaba buscaba ver a la Torre a lo alto sin tener éxito. Luego en una intersección, su imponente presencia resaltó para mi sorpresa. Sentí tanta emoción que por poco grito “al fin estoy aquí”, pero me aguanté. Contemplé esos 300 metros por mucho tiempo…de hecho caminé todos los ángulos posibles, tomé cientos fotos, y prometí verla una vez más en la noche antes de partir.

La Torre Eiffel tiene su magia, pues a pesar de ser el epicentro de París, fue uno de los monumentos más detestados en sus inicios y se evaluó hasta derrumbarlo luego de una construcción de dos años. Irónicamente, ahora es uno de los lugares turísticos más visitado, recibiendo a sobre 7 millones de personas anualmente. Nunca que me cansé de contemplarla, pero ante el poco tiempo y las muchas ganas de seguir conociendo a la ciudad, me dirigí hacia la Catedral Notre Dame, otro ícono de París que significa ‘Nuestra mujer’. Muchos la reconocen por la famosa novela “The Hunchback of Notre Dame” del autor Víctor Hugo publicada en el 1831 y por ser una hermosa obra de arte con 850 años reconocida por la UNESCO. La realidad es un lugar que no para de sorprender a los millones de personas que la visitan por su arquitectura francesa gótica fusionada con detalles de las eras del renacimiento y naturalismo.

Para culminar mi primer día en París, seguí caminando por las hermosas calles visitando varias plazas, contemplando las personas y su ambiente. Al siguiente día, tomé el tren nuevamente para visitar al Museo del Louvre y sus joyas. Me levanté muy temprano para no hacer fila para entrar...y valió la pena. Estuve unas 4 horas recorriéndolo pero debo confesar que no fue suficiente. Si te apasiona mucho el arte, te recomiendo tomar un día completo como mínimo. En sus galerías encontrarás sobre 30,000 obras, entre las más reconocidas a nivel mundial: la Mona Lisa de Leonardo DaVinci, la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia, la Coronación de Napoleón por Jacques-Louis David y el Esclavo Moribundo de Miguel Ángel.

En la tarde, decidí visitar al hermoso Palacio de Versalles en tren. Al llegar comprobé que fue muy buena decisión pues es un mágico lugar con una arquitectura asombrosa con unos jardines espectaculares. Fue reconocido por la UNESCO hace 30 años atrás, ya que en sus comienzos fue un pabellón de caza que fue transformándose y embelleciéndose gracias al paso de varios monarcas. Pasearse por sus pasillos repletos de historia es todo una experiencia, además de conocer sus exterior lleno de arboles gigantes, diversidad de flores, estatuas de mármol, fuentes gigantes y estanques. ¡Es un sueño de lugar! Definitivamente fue uno de los espacios que más me gustó de París, a pesar de estar un poco retirado de la ciudad. Si cuentas con poco tiempo, te recomiendo que alquiles una bicicleta para recorrer el patio, así puedes verlo completo en menos tiempo.

Por último, en la noche como prometido regresé a la Torre Eiffel para contemplarla iluminada, claro con un poco de vino, queso y galletas. Fue muy romántico, de hecho muchas familias y parejas hacen lo mismo, por lo que el ambiente es seguro y muy ameno también. En resumen, mi estadía fue espectacular y debo confesar que muero por regresar para conocer otros lugares de esta bella ciudad. Espero que pronto se pueda dar porque definitivamente París es mucho más que la Ciudad del Amor.


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